Circunscripción 3 del DN registra el mayor déficit de árboles en la capital

Santo Domingo. – La Circunscripción 3 del Distrito Nacional es la demarcación con la menor cantidad y calidad de árboles y, por ende, la que registra las temperaturas más elevadas. En contraste, la circunscripción 2 presenta la mejor cobertura arbórea, de acuerdo con un estudio realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec).

Entre los sectores que integran la circunscripción 3 figuran Gualey, Nuevo Domingo Savio, Capotillo, Simón Bolívar, Las Cañitas, María Auxiliadora, los ensanches Espaillat y Luperón, Villas Agrícolas, Villa Juana y Villa Consuelo, entre otros.

En cambio, la circunscripción 2 comprende sectores como Arroyo Hondo, Cristo Rey, La Puya, Los Ríos, La Agustina, Los Jardines, Arroyo Manzano, Los Peralejos, Los Girasoles, Ensanche La Fe y Puerto Isabela, además de otras comunidades que forman parte del Cinturón Verde de Santo Domingo.

En esta demarcación se encuentran el Jardín Botánico Nacional, el Zoológico Nacional y la ribera del río Isabela, considerados pulmones ambientales de la ciudad. Aunque los servicios meteorológicos no presentan mediciones segmentadas según la cobertura vegetal, en estas zonas las temperaturas suelen fluctuar entre los 25 y 33 grados Celsius.

Solhanlle Bonilla Duarte, economista ambiental e investigadora del Intec, explicó que las conclusiones sobre la arborización de la ciudad provienen de un estudio desarrollado entre 2017 y 2019 en 206 parcelas del Distrito Nacional, utilizando la herramienta I-Tree del Servicio Forestal de Estados Unidos. Con esta metodología también fueron evaluados los principales parques y campus universitarios de la capital.

Bonilla atribuye el déficit de árboles en algunas zonas al crecimiento vertical de la ciudad, que ha sustituido viviendas con patios y jardines por edificios de apartamentos, eliminando gran parte del arbolado existente.

"Donde antes vivía una familia rodeada de árboles, hoy viven decenas de familias y muchos de esos árboles desaparecieron", explicó la especialista. Agregó que el aumento de las superficies de cemento y la reducción de las áreas verdes han contribuido al incremento de las temperaturas urbanas.

Asimismo, recordó que cada vivienda debería disponer de espacio para sembrar árboles y que frente a cada casa deberían plantarse, al menos, dos ejemplares, aunque reconoció que esta práctica se ha perdido con las remodelaciones y el desarrollo urbano.

La legislación dominicana sobre ordenamiento territorial establece un mínimo de nueve metros cuadrados de áreas verdes por habitante, por lo que considera indispensable que los municipios incorporen la arborización en la planificación urbana.

La investigación del Intec también determinó que más del 70 % de las especies arbóreas del Distrito Nacional son introducidas y no nativas, situación que reduce el hábitat de la fauna local y limita los beneficios ambientales que ofrecen las especies propias del país.


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