Santo Domingo. – Las reacciones tras la juramentación de la nueva dirección del Partido Revolucionario Moderno (PRM) acapararon esta semana la atención en el Congreso Nacional, después de que el presidente Luis Abinader asumiera la jefatura de la organización oficialista junto a un relevo generacional en puestos céntricos; el bloque del PRM salió a blindar el proceso ante las duras críticas vertidas por la oposición.
En el centro del debate, la vocera del PRM en el Senado, María Mercedes Ortiz, fijó una postura tajante, al coincidir con las declaraciones previas realizadas por el presidente de la República, que advertía a los dirigentes de la organización a “no utilizar sus posiciones públicas para obtener ventajas indebidas”, y asegurar a los funcionarios de la administración pública que perfilan sus proyectos presidenciales hacia el 2028, que se tendrá cero tolerancia a la mezcla de fondos públicos con el proselitismo partidario.
Ortiz sostuvo además que la presidencia del mandatario en el partido tiene la responsabilidad central de “preservar la unidad interna” bajo reglas claras.
En esa misma línea, el vicepresidente del Senado y senador de Peravia, por el PRM, Julito Fulcar, rechazó que los cambios respondan a favoritismos y calificó la reestructuración como una garantía de institucionalidad.
“La reestructuración no busca favorecer candidaturas particulares, sino garantizar un marco de institucionalidad, unidad y disciplina”, afirmó Fulcar. Asegurando que “lo primero para el partido, en coherencia con lo planteado por el mandatario, debe ser el país, que se deben colocar los intereses particulares por debajo de los intereses de la nación, agregando, además, que: Fuerza del Pueblo: “Es un arbitraje forzado”.
En tanto, las respuestas desde la acera opositora no se hicieron esperar. Diputados de la bancada de la Fuerza del Pueblo (FP) cuestionaron la neutralidad del proceso y aseguraron que la toma de control por parte del jefe de Estado responde a temores sobre la cohesión del partido de gobierno.
Para los legisladores de la FP, Alcibíades Tavárez de la Cruz y Tobías Crespo, el reacomodo de fuerzas, que incluyó la llegada del joven dirigente Juan Garrigó Mejía a la Secretaría General y de Gloria Reyes a la Secretaría de Organización, no logrará frenar las disputas entre los aspirantes oficialistas.
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